FAMILIAS MIGRANTES ROTAS POR LAS
DEPORTACIONES
Mensaje pastoral de Monseñor Bobadilla
Con
motivo del Día Nacional del Migrante
“José se levantó, tomó
de noche al niño y a su madre y se retiró a Egipto”. Mt. 2.14
Muy estimados sacerdotes, religiosos,
religiosas, catequistas, laicos y laicas comprometidos en el anuncio de
El
primer domingo de septiembre celebramos con alegría el Día Nacional del
Migrante. Es una gran oportunidad para reflexionar sobre el drama que viven las
personas migrantes, en especial las familias que se desintegran a causa de
la migración forzada, obligadas a buscar mejores oportunidades de
vida en otros países. Hoy día, existen millones de personas concretas que por
distintos motivos están en constante movilidad. En muchos países constituye un
hecho importante la dramática situación que viven los migrantes, desplazados y
refugiados sobre todo por causas económicas, políticas y de violencia. Por esta
razón, los migrantes deben ser acompañados pastoralmente por sus Iglesias de
origen y estimulados a integrarse en las tierras y comunidades que los acogen,
compartiendo con ellos las riquezas de su fe y de sus tradiciones religiosas.
Los migrantes que parten de nuestras comunidades pueden ofrecer un valioso
aporte a las comunidades que los acogen.
El
amplio fenómeno de personas en
movilidad, que caracteriza nuestro país, nos convoca a seguir a Cristo, pobre,
excluido y desplazado, en la experiencia de camino, que mujeres y hombres están
haciendo para hallar respuestas de vida
a los problemas graves que impone la estructura social actual. Asimismo,
el proceso de transformación cultural, inherente a la globalización, nos urge a
dar respuestas a los nuevos desafíos modernos.
En
este contexto, “la Iglesia, como Madre, debe sentirse a sí misma como Iglesia
sin fronteras, Iglesia familiar, atenta
al fenómeno creciente de la movilidad humana en sus diversas dimensiones”. Aquí
señalamos que, “la realidad de las migraciones no se ha de ver nunca sólo como
un problema, sino también y sobre todo, como un gran recurso para el camino de
la humanidad”[1].
“Entre
las tareas de
Por
otra parte, es fundamental tener presente también a los desplazados por causa
de la violencia. En los países azotados por la violencia se requieren acciones
concretas de parte de los gobiernos para acompañar a las víctimas y brindarles
seguridad y apoyarlas para que puedan vivir dignamente de su propio trabajo.
Exigimos a los gobiernos que cambien las legislaciones internas para promover
una ciudadanía universal en la que no haya distinción de personas,
principalmente en los países de tránsito y destino. Toda la acción en materia de derechos humanos
no debe ser tratada a la luz de la soberanía o seguridad estatal, sino más bien
de forma integral, digna, solidaria; apegada a los convenios y tratados
internacionales en el estricto respeto a la integridad física y moral de la persona.
En
este duro Vía Crucis del migrante y de sus familiares, invito a todas las
diócesis, parroquias y comunidades a celebrar el Día del Migrante a la luz de
de la fe viva en el Jesús peregrino desde el nacimiento, y a escuchar el grito
de indignación de miles de migrantes víctimas da las políticas y leyes
injustas, que clama al cielo lleno de esperanza por un futuro mejor donde sea
que se encuentren. Asimismo, los motivo a que hagan un gesto de solidaridad en
este día para apoyar caritativamente la
misión de la pastoral de movilidad humana. Estas ayudas pueden ser enviadas en
los lugares en donde se brinda hospedaje y alimentación a los migrantes. La
eficacia de la caridad se trasforma en la espiritualidad de comunión compartida
hacia la población migrante más vulnerable.
Con el corazón
lleno de compasión por el sufrimiento de los migrantes, exhorto a todos los guatemaltecos y guatemaltecas a poner en
práctica la enseñanza de Jesús, practicar la hospitalidad sin fronteras,
principalmente con los emigrantes más necesitados, encarcelados, deportados e
indefensos por las malas prácticas de ciertas autoridades sin escrúpulos. Que
el amor de
Mons. Rodolfo
Bobadilla Mata
Obispo de Huehuetenango
Presidente de la Pastoral de Movilidad Humana
Conferencia Episcopal de Guatemala
Guatemala de
la Asunción, 31 de Agosto 2007.